COOPERATIVA DE TRABAJO "RENO" LIMITADA.

UNA NUEVA MARCA UNA VIEJA HISTORIA.

Toda una larga experiencia... y la dignidad del trabajo que se conjugan para demostrar que la calidad de la industria Nacional sigue tan viva como la juventud en estos viejos corazones. Esta nota, como algunas otras, han sido para mí motivo de un enorme placer... tanto para los personajes que me han hecho posible conocer como por los recuerdos que me han suscitado. De manera tal que, estimado lector, comparto con usted no sólo datos sino también la nostalgia de los recuerdos y sueños de un purrete con ínfulas de cazador. Pero sobre todo, y como no podía ser de otra manera tratándose de este emblema de la industria armera Nacional, el presente relato será un Tributo a la fibra de los trabajadores que no se resignarnos a ver morir esta estirpe de rifles conocidos por la robustez y la durabilidad que hicieron que pasaran de padres a hijos... y ahora también a nietos.

HISTORIAS...

Nací y crecí en el viejo barrio Tiro Suizo de Rosario, que tomó su nombre del club que es decano del tiro en el país, donde las pequeñas quintas de producción hortícola se mezclaban con los muchos terrenos baldíos. Época donde los juguetes no sobraban porque los sueldos de nuestros padres obreros estaban puestos en cosas más trascendentes y porque la sociedad de consumo todavía no se había instalado por estos arrabales del mundo... lo nuestro era jugar en las calles imitando las series de TV en blanco y negro como" El Gran Chaparral " o "Combate", cazar ranas en las zanjas, trampear palomas con el " cuadrado" o cazar pajaritos con " pega-pega". Los rifles de aire comprimido eran, al menos en nuestro barrio, cosas de lujo... por eso, cuando mi viejo compró un rifle usado a un compañero de trabajo fue un acontecimiento en mi mente infantil difícil de explicar, y mucho más cuando a los 9 o 10 años comencé a usarlo y acerté al primer gorrión que valió como el mayor de los trofeos. Pero los años sumaron autonomía y las escapadas de las siestas iban más allá de los límites del barrio, donde había otros rifles mucho más grandes y de fama enorme en las vidrieras: los inalcanzables Mahely Master que, según todos decían, eran los rifles más potentes que existían y dueños de anécdotas inverosímiles producto de su "doble resorte " que nosotros no sabíamos de qué se trataba pero repetíamos embelesados. Como en el tango, con la ñata contra el vidrio, eran nuestro sueño inalcanzable que sólo muchos años después pudo ser realidad con el primer trabajo. ¡Quién diría que yo iba a conocer a quiénes fabricaban esos rifles tan ansiadas!

ESPLENDOR Y MUERTE DE LA VIEJA MAHELY

Mahely fue fundada en 1948 en la populosa Lanús y al calor de la fiebre industrializadora que buscaba afanosamente la sustitución de importaciones... en fin, un país que quería dejar de ser exclusivamente agro-exportador y subirse al tren de la revolución industrial aunque más no fuese en el vagón de cola. Esta marca que hizo historia fabricó los famosos rifles de aire comprimido modelos júnior, Senior y el gran Master, también la popular y renombrada zaga de diferentes modelos de carabinas calibre 22. Además produjo escopetas de un caño, pistolas, revólveres y cuchillos. Mahely llegó a tener una planta fabril de 2000 metros cuadrados cubiertos en Lanús Oeste, y en la década de los '60 alcanzó a contar con 120 empleados organizados en tres turnos para hacer funcionar la fábrica las 24 horas, era la época en que se exportaba incluso a EE.UU. Hasta que llegaron los fatídico '90 con su neoliberalismo a ultranza que destruyó la industria Nacional en nombre del libre mercado, y la paridad cambiaria (el famoso 1 a 1 ) que hacia posible comprar todo muy barato pero tuvimos que pagar muy caro precio del aniquilamiento del aparato productivo nacional. Por esos años los rifles chinos inundaron las armerías, ferreterías y jugueterías. Como pasó en muchísimos otros órdenes, en ese contexto de ilusión cambiaria y apertura indiscriminada, la industria nacional no pudo competir con esas bagatelas Chinas de pésima calidad que se vendían a precio vil gracias a su mano de obra barata, casi esclava. La vieja Mahely, luego de 52 años de vida, fue una víctima más de ese genocidio industrial. Y a la decisión de cerrar las puertas se opuso la férrea determinación de algunos de sus trabajadores, pues varios supervisores y empleados optaron por recibir las máquinas como indemnización y formar una cooperativa de trabajo asumiendo el reto de no bajar los brazos.

NACIMIENTO DE RENO

Fue así que el 30 de septiembre del año 2000 murió oficialmente la antigua Mahely para nacer el día siguiente la nueva COOPERATIVA DE TRABAJO RENO con los viejos y experimentados operarios sin ninguno de sus anteriores dueños. El comienzo no fue fácil ni simple, basta recordar lo que todos vivimos en el 2000 y 2001. Al principio siguieron con la cartera de clientes y la lista de los proveedores de la vieja marca. Los muchachos de RENO empezaron sin más capital que las máquinas y su larga experiencia, ya que todos eran antiguos operarios de entre 50 y 60 años. Al principio fue duro pero los clientes ayudaron mucho, incluso pagando los rifles por adelantado para que pudieran comprar los materiales, pues los proveedores no le daban changuin, quizás por las demoras en los pagos de la marca anterior. Pero es un final feliz porque hoy fabrican rifles de aire comprimido a resorte que partieron de los clásicos modelos: el RENO COOP( devenido del Mahely Senior) y el RENO SUPER ( sucesor del famoso Mahely Master), en ambos calibres 4.5 y 5.5 mm. Los dos rifles fueron mejorados sin cambiar sus esenciales virtudes de fortaleza y durabilidad, pues los componentes mantienen la solidez de la vieja industria Nacional. Mejoraron la estética exterior y aumentaron la velocidad de salida llegando a los 500 pies por segundo en los COOP y a superar los 700 pies en los SUPER. El proceso tiene una fuerte impronta artesanal porque cada rifle pasa por las manos de estos viejos conocedores, saliendo de fábrica calibrados y probada su agrupación ( es decir que se constata que todos los tiros pegan en la misma zona y, por tanto, son de precisión confiable). De hecho todo es fruto de la expertiz de esos viejos oficios casi extintos en los '90: matriceros, torneros, ebanistas... Allí se hace todo menos fabricar el acero: desde las culata hasta las herramientas para el calibrado y estriado. Dicho de otra manera, RENO es 100% Nacional y 100% hecho en la fábrica en mano de experimentados operarios continuadores de la mejor estirpe armera nacional. No sólo por su trabajo que es de calidad inmejorable sino también en defensa de su trayectoria indiscutida de cada uno de estos hombres que día a día luchan por no abandonar, defendamos entre todos "LA INDUSTRIA NACIONAL ",

Luis Frixione